Si tienes problemas de condensación, humedad ambiental elevada o necesitas secar ropa dentro de casa, probablemente te hayas planteado comprar un deshumidificador. Sin embargo, elegir únicamente por precio o por los litros anunciados puede hacer que termines con un aparato poco adecuado para tus necesidades.

Para saber cómo elegir un deshumidificador hay que tener en cuenta principalmente el tamaño de la estancia, el nivel de humedad, la temperatura, la capacidad de extracción, el ruido y el uso que vas a darle.

No necesita el mismo aparato un dormitorio de 15 m² que un sótano de 50 m² o una vivienda donde se seca ropa diariamente. En esta guía veremos qué características debes comparar para elegir correctamente.

¿Qué deshumidificador necesito?

Antes de comparar modelos, define dónde y para qué vas a utilizarlo.

Las necesidades cambian considerablemente dependiendo de si quieres controlar una habitación ligeramente húmeda, reducir condensación recurrente, utilizarlo durante muchas horas o ayudar a secar ropa.

Antes de comprar, intenta conocer al menos:

  • Los metros cuadrados aproximados de la estancia.
  • La altura del techo.
  • La humedad relativa habitual.
  • La temperatura de la habitación.
  • Si existe condensación frecuente.
  • Si vas a secar ropa con él.
  • Cuántas horas aproximadamente estará funcionando.
  • Si lo utilizarás en un dormitorio.

Un higrómetro puede ayudarte a comprobar si realmente existe un exceso de humedad y cuál es su magnitud.

Cómo elegir un deshumidificador según los metros cuadrados

El tamaño de la estancia es uno de los primeros factores que debes considerar.

Los fabricantes suelen indicar una superficie recomendada en metros cuadrados o un volumen máximo aproximado para cada modelo.

Esta indicación resulta útil como referencia, pero no debería utilizarse de manera aislada.

Dos habitaciones con exactamente 20 m² pueden necesitar capacidades diferentes si una tiene un 55 % de humedad y la otra permanece habitualmente por encima del 75 %.

También influyen la temperatura, la altura del techo, la ventilación y la cantidad de humedad que entra o se genera continuamente.

¿Qué significan los litros al día de un deshumidificador?

Es habitual encontrar modelos anunciados como deshumidificadores de 10, 12, 16, 20 o más litros al día.

Esta cifra representa la cantidad de agua que el aparato puede extraer durante 24 horas bajo unas determinadas condiciones de ensayo.

No significa necesariamente que un modelo de 20 litros vaya a llenar diariamente un depósito con 20 litros de agua dentro de tu casa.

La capacidad real de extracción cambia según la temperatura y la humedad relativa del ambiente.

Por eso es importante comparar las condiciones bajo las que el fabricante declara esa capacidad.

¿Cuántos litros debe tener mi deshumidificador?

No existe una equivalencia universal del tipo “X metros cuadrados = X litros”, porque la cantidad de agua que debe retirar el aparato depende también de las condiciones ambientales.

Como criterio general, cuanto mayor sea la estancia y más grave sea el exceso de humedad, mayor capacidad de extracción necesitaremos.

Si dudas entre dos capacidades relativamente próximas y tienes un problema importante de humedad, disponer de cierto margen puede ser preferible a utilizar continuamente un aparato claramente insuficiente.

Esto no significa que debas comprar siempre el modelo más potente. Un aparato sobredimensionado también puede tener mayor precio, tamaño, ruido o consumo.

La temperatura también importa

Este factor se pasa por alto con frecuencia.

No todos los deshumidificadores mantienen el mismo rendimiento cuando baja la temperatura.

Los modelos de compresor o refrigeración suelen funcionar especialmente bien en espacios domésticos templados.

Los modelos desecantes pueden resultar interesantes en determinados ambientes más fríos, aunque sus características y consumo energético son diferentes.

Por eso, si quieres deshumidificar un garaje, sótano o estancia fría, no deberías elegir el aparato basándote exclusivamente en los metros cuadrados.

Deshumidificador de compresor o desecante

Estas son dos tecnologías habituales y conviene entender sus diferencias antes de comprar.

Deshumidificador de compresor

Utiliza un sistema de refrigeración para hacer que parte de la humedad presente en el aire se condense y pueda recogerse como agua.

Es una opción muy habitual para viviendas, dormitorios y salones con temperaturas normales de uso.

Deshumidificador desecante

Utiliza un material desecante para retirar humedad del aire.

Puede mantener un buen rendimiento en temperaturas inferiores, por lo que puede resultar adecuado para determinados espacios fríos.

A cambio, su consumo y otras características de funcionamiento pueden diferir de los modelos de compresor.

La mejor tecnología dependerá, por tanto, del lugar donde vaya a utilizarse.

El higrostato es una función muy recomendable

Si vas a utilizar el aparato para controlar regularmente la humedad de casa, busca un modelo con higrostato.

Esta función permite seleccionar un nivel objetivo de humedad relativa.

Por ejemplo, puedes configurar el aparato para mantener la estancia aproximadamente alrededor del 50-55 %.

Cuando se alcanza el nivel establecido, el aparato puede detener o adaptar su funcionamiento y volver a activarse cuando la humedad aumenta, dependiendo del modelo.

Esto resulta mucho más práctico que encenderlo y apagarlo manualmente.

¿Qué nivel de humedad debería mantener?

Como referencia general para una vivienda, resulta recomendable evitar niveles de humedad relativa persistentemente superiores al 60 %.

Un rango aproximadamente situado entre el 30 % y el 50 % se utiliza habitualmente como referencia para el control de la humedad interior.

No es necesario intentar conseguir un ambiente extremadamente seco. El objetivo es controlar el exceso de humedad.

Ruido: fundamental si lo utilizarás en un dormitorio

El nivel de ruido puede convertirse en una de las características más importantes si vas a utilizar el deshumidificador mientras duermes o trabajas.

Los fabricantes suelen expresarlo en decibelios (dB).

No compares únicamente la capacidad de extracción: revisa también el ruido declarado y si dispone de modo nocturno o velocidades de ventilador diferentes.

Un aparato muy potente puede resultar poco práctico si su ruido hace que termines apagándolo continuamente.

Consumo eléctrico del deshumidificador

Si el aparato va a funcionar varias horas cada día, merece la pena comparar su consumo.

La potencia indicada en vatios proporciona una primera referencia, pero el consumo real dependerá también del número de horas de funcionamiento y de cómo gestione el aparato el nivel objetivo de humedad.

Por ejemplo, un aparato que consigue rápidamente la humedad seleccionada y regula posteriormente su funcionamiento no necesariamente consumirá su potencia máxima durante todo el día.

Por eso conviene valorar conjuntamente capacidad de extracción, eficiencia y control mediante higrostato.

Capacidad del depósito

El agua retirada del aire debe almacenarse en algún lugar.

Un depósito pequeño necesitará vaciarse con mayor frecuencia, especialmente durante los primeros días de funcionamiento en una estancia muy húmeda.

Comprueba también si el aparato dispone de:

  • Aviso de depósito lleno.
  • Parada automática cuando se llena.
  • Depósito fácil de retirar.
  • Asa para transportarlo.
  • Posibilidad de drenaje continuo.

¿Merece la pena el drenaje continuo?

Puede ser especialmente útil si el deshumidificador va a funcionar durante periodos prolongados.

En lugar de acumular el agua en el depósito, determinados modelos permiten conectar una manguera para evacuarla continuamente hacia un desagüe adecuado.

Esto evita tener que vaciar manualmente el depósito.

Antes de utilizar esta función, comprueba los requisitos de instalación indicados por el fabricante.

Cómo elegir un deshumidificador para dormitorio

En un dormitorio priorizaría especialmente:

  • Bajo nivel de ruido.
  • Higrostato.
  • Modo nocturno.
  • Capacidad adecuada al tamaño de la habitación.
  • Temporizador si resulta útil.
  • Facilidad para apagar luces o indicadores durante la noche.

No necesitas necesariamente el aparato con mayor capacidad del mercado, sino uno que pueda controlar correctamente esa habitación sin resultar molesto.

Cómo elegir un deshumidificador para secar ropa

Si uno de los usos principales será secar ropa dentro de casa, la capacidad de extracción y el movimiento de aire cobran especial importancia.

Algunos modelos incorporan un modo específico denominado Laundry, secado de ropa o similar.

También puede ser interesante disponer de un depósito suficientemente grande o drenaje continuo, porque durante el secado de una colada puede retirarse una cantidad considerable de agua del ambiente.

Recuerda que el aparato debe colocarse respetando siempre las distancias de ventilación recomendadas por el fabricante.

Cómo elegir un deshumidificador para el baño

En un baño, la primera medida debería ser disponer de una ventilación o extracción adecuada para eliminar el vapor generado durante las duchas.

Si además necesitas un deshumidificador, presta especial atención a las instrucciones de seguridad del fabricante.

Los aparatos eléctricos no deben colocarse arbitrariamente cerca de duchas, bañeras u otras fuentes de agua.

Si no estás seguro de dónde puede utilizarse, consulta las instrucciones del modelo y la normativa aplicable.

¿Necesito Wi-Fi en un deshumidificador?

No es imprescindible para eliminar humedad.

Sin embargo, puede resultar cómodo si quieres consultar el estado del aparato, programarlo o modificar determinadas funciones desde el teléfono.

No pagaría considerablemente más únicamente por disponer de Wi-Fi si eso obliga a renunciar a características más importantes como capacidad adecuada, higrostato, ruido o eficiencia.

Funciones que merece la pena comparar

Además de las características principales, algunos modelos incluyen funciones que pueden mejorar la comodidad de uso:

  • Higrostato regulable.
  • Temporizador.
  • Modo nocturno.
  • Modo secado de ropa.
  • Reinicio automático.
  • Drenaje continuo.
  • Indicador de humedad.
  • Ruedas y asa de transporte.
  • Filtro lavable.
  • Control mediante aplicación.

No todas serán necesarias para todos los usuarios. Prioriza las que realmente vayas a utilizar.

Errores frecuentes al elegir un deshumidificador

  • Comprar únicamente por precio.
  • Elegir solo por los metros cuadrados anunciados.
  • No comprobar la capacidad de extracción.
  • Ignorar la temperatura de funcionamiento.
  • No tener en cuenta el ruido.
  • Comprar un aparato demasiado pequeño.
  • No revisar el consumo.
  • Confundir capacidad del depósito con capacidad de extracción.
  • Comprar uno esperando solucionar una filtración o fuga.

Capacidad de extracción y depósito no son lo mismo

Esta confusión es muy frecuente.

Un deshumidificador puede anunciar una capacidad de extracción de 20 litros al día y disponer, por ejemplo, de un depósito considerablemente menor.

Los litros al día indican su capacidad de extracción bajo determinadas condiciones, mientras que los litros del depósito indican simplemente cuánta agua puede almacenar antes de necesitar vaciado.

Son dos características diferentes y conviene revisar ambas.

Qué comprobar antes de comprar un deshumidificador

Antes de decidirte por un modelo concreto, revisa su ficha técnica y responde a estas preguntas:

  • ¿Es adecuado para el tamaño de mi estancia?
  • ¿Qué capacidad de extracción tiene?
  • ¿En qué condiciones se ha medido esa capacidad?
  • ¿Funcionará correctamente a la temperatura de mi habitación?
  • ¿Tiene higrostato?
  • ¿Cuánto ruido genera?
  • ¿Cuál es su potencia eléctrica?
  • ¿Qué tamaño tiene el depósito?
  • ¿Permite drenaje continuo?
  • ¿Dispone de las funciones que realmente necesito?

Comparar estos puntos resulta mucho más útil que decidir simplemente cuál tiene más litros o cuál aparece primero en una tienda online.

¿Qué deshumidificador comprar?

El mejor deshumidificador será el que tenga capacidad suficiente para controlar la humedad de tu estancia sin estar innecesariamente sobredimensionado.

Para una habitación pequeña pueden ser prioritarios el ruido y el tamaño. Para una estancia grande será especialmente importante la capacidad de extracción. Para secar ropa interesará además un buen caudal de aire y un modo específico de secado.

Por tanto, no existe un modelo universalmente mejor para todas las viviendas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos litros debe tener un buen deshumidificador?

Depende del tamaño de la estancia, temperatura y nivel de humedad. Los litros al día indican capacidad de extracción y no deberían elegirse únicamente en función de los metros cuadrados.

¿Qué es mejor, un deshumidificador de 12 o 20 litros?

No necesariamente es mejor el de 20 litros. Tendrá mayor capacidad nominal de extracción, pero la elección debe ajustarse al espacio, humedad, temperatura, ruido, consumo y uso previsto.

¿Qué es lo más importante en un deshumidificador?

La capacidad de extracción adecuada es fundamental, pero también deberían valorarse el rango de funcionamiento, higrostato, ruido, consumo y facilidad para evacuar el agua.

¿Es mejor comprar un deshumidificador más potente de lo necesario?

Disponer de cierto margen puede ser útil cuando existe mucha humedad, pero un sobredimensionamiento excesivo puede aumentar innecesariamente el precio, tamaño, ruido o consumo.

¿Cómo sé si necesito un deshumidificador?

Mide primero la humedad relativa con un higrómetro y analiza el origen del problema. Si existe humedad ambiental elevada de manera recurrente, la deshumidificación puede ser una solución útil. Si existe una fuga o filtración, primero habrá que repararla.

Conclusión

Saber cómo elegir un deshumidificador implica mirar mucho más que el precio o los litros anunciados en la caja.

Empieza por conocer los metros cuadrados, temperatura y humedad de la estancia. Después compara capacidad de extracción, tecnología, higrostato, ruido, consumo, depósito y drenaje.

Una vez determinadas estas necesidades, podrás comparar modelos con criterios objetivos y elegir un deshumidificador realmente adecuado para tu vivienda.